Para determinar la opción de tratamiento adecuada para su paciente, es fundamental que primero evalúe con precisión el estado de la enfermedad dentro del vaso. Con su vista de 360 grados, el ultrasonido intravascular le permite situarse dentro del vaso para obtener una comprensión más profunda del dimensionamiento vascular y la progresión de la enfermedad, lo que le permite optimizar la atención del paciente antes, durante y después de la intervención.
Me alegré de haberme realizado el procedimiento. Ahora he vuelto a ayudar a mi hermana. He vuelto a cocinar. He vuelto a hacer más de lo que hacía antes.